El Lago existe gracias a ellos, ya que de tanto excavar encontraron una corriente de agua que poco a poco fue inundándolo todo hasta que ya no pudieron extraer más. De todas formas sacaron provecho a este “contratiempo” ya que desde entonces no tuvieron problemas con el suministro de agua, imprescindible para amasar el barro, porque primero construyeron una canaleta de tablas desnivelada con estacas para llevarla desde desde El Lago hasta la amasadora de la fábrica y luego abrieron un pozo en medio de la misma. Este pozo, aunque en desuso, todavía hoy existe y está activo.
La zona dónde están los terrenos de PASEK ESPAÑA, se conoce como La Tejera de Llodares, porque aparte de los hornos que había en la fábrica, las fincas de los alrededores, gracias a que las condiciones del barro existente eran excelentes, fabricaban tejas en sus propios hornos de leña. Se las conocía como "Las Barreras" o "Las Tejeras" dependiendo de si obtenían barro o si fabricaban tejas.
PASEK ESPAÑA, comenzó su andadura utilizando los antiguos tendejones de madera, que usaban para secar y almacenar los ladrillos y las tejas. En un principio los sacos y camiones de material refractario se manipulaban totalmente a mano. La plantilla de la empresa, incluido su fundador, que cuando hacía falta trabajaba como uno más, se desplazaba de un lado a otro dependiendo de dónde se realizasen obras en ese momento y las pruebas del laboratorio se realizaban con “métodos caseros”. Con el paso de los años todo se fue transformando y ampliando, aunque gracias al fundador, a su amor y respeto por la naturaleza y a que sus herederos continuaron y continúan con sus mimos métodos, el entorno nunca ha sufrido ni está sufriendo ningún tipo de agresión.
(Como anécdota, cabe destacar que no le gustaba podar los árboles y que mandó plantar gran cantidad de ellos alrededor del Lago y lo más cerca posible del agua, para que se reflejasen en ella y el entorno pareciese más exuberante).
Este respeto a la naturaleza está presente en todo el entorno. El Sr. Pasek trasladaba a su familia desde Bélgica y durante largas temporadas vivían en Salinas y en la Casita que hizo construir al lado del Lago. Todos se integraban con los trabajadores y, debido a que el Sr. Pasek pasaba la mayor parte del tiempo en la fábrica haciendo Planes y Proyectos e inventando nuevas máquinas, la comida era encargada al bar que estaba y todavía está al lado de la fábrica y comían todos juntos.
En la década de los 70, y hasta mediados de los 80, se llegó a tener una plantilla de más de 70 trabajadores ya que la empresa estaba en fase álgida de crecimiento y reestructuración.
El Sr. Pasek era un gran inventor y prueba de ello es que se llegaron a tener hasta 35 máquinas, de elaboración propia, produciendo material a la vez. Estas se hacían con moldes y plantillas ideados por él y se encargaban a una fundición para su elaboración. Hoy en día todavía se utilizan, a pleno rendimiento, gran parte de ellas y todavía los antiguos moldes son absolutamente necesarios para repararlas o cambiarles las piezas cuando se deterioran.
Gran parte de los terrenos fueron utilizados hasta hace muy pocos años por los vecinos para uso agrario o ganadero, lo que nos da una idea de lo beneficioso que PASEK ESPAÑA, ha sido y es durante sus 35 años de historia, tanto para el entorno como para la comunidad de vecinos de la zona.
En la actualidad PASEK ESPAÑA, sigue siendo una de las empresas más importantes del mundo en su sector y, tras muchos años de presencia en la siderurgia regional, gran parte de su plantilla está destinada a realizar su trabajo en grandes empresas asturianas como ARCELOR MITTAL.
Su respeto con el entorno la ha hecho merecedora de todos los Certificados Internacionales de Calidad y Medio Ambiente.
Es significativo que, a pesar de que en un principio la zona no era la más indicada para construir una empresa de estas características, se ha conseguido una adaptación total y se han aprovechado las comunicaciones e infraestructuras existentes en la zona para afianzar una gran empresa en fase continua de expansión”.